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En la mañana cuando entré a la sala de hospitalización, nadie corrió a tomarme de la mano como casi todos los días, Jerata Y Dambaka no estaban en el hospital, los habían visto salir temprano, me preocupé y temía que esto pasara, los habían echado y los dos juntos tomaron su bolsita con su única muda de ropa y partieron, a la calle…
A la tarde salimos a buscarlos por Gimbie y gracias a Dios los encontramos, allí estaban con otros niños jugando en la calle, preguntamos a Jerata como llegar a su casa para averiguar quién vivía y cómo, me sorprendió ver cuando llegamos, su casa, es una casa linda para Gimbie, y cuando abrieron la puerta me sorprendió ver la carita de mi niño, como queriendo salir de ese lugar, mirando de la puerta. Hablamos con la familia con un chico que nos ayudó a traducir, y ellos negaron ser su familia y nos dijeron que el niño vivió en la casa por un tiempo pero que hacía 3 meses prefería vivir en la calle con otros niños, lo que claro, no creí, y justo es el tiempo que Jerata no ha recibido la medicación que necesita su tratamiento ARV que toma para HIV y comenzó nuevamente en el hospital hace una semana. Cuando entró lo único que hizo fue tirarse detrás del sillón donde yo estaba sentada y dejar caer unas lágrimas, después me enteré que en oromifa le dijeron: “que haces acá?? Porque viniste??” Cuando salimos de ahí le preguntamos porque había decido vivir en la calle, y nos contó que ellos sí son su familia, y que desde que su madre murió pidió que por favor cuidaran de su pequeño hijo; pero la cultura aquí es tan extraña, desprecian mucho a la gente con HIV como si su enfermedad fuera una maldición que no les da derecho a vivir con una familia ni tener derecho a educación o cariño, que tristeza tan grande inundó mi corazón al saber la realidad de mi niño.
Decidimos que volviera al hospital y hoy mismo hablé por teléfono a un Sr que tiene a cargo un orfanato en Addis pero me dijo que el trámite para ello o adopción requería tiempo y papeles del gobierno, pero aun así me dio esperanza de averiguar y darme una respuesta; mientras tanto estamos pensando en que alguien lo adopte y pueda darle comida, casa, baño y sus medicinas, y más que eso le de amor mucho amor, oro a mi Dios para que nos dirija y nos de una solución para Jerata para que pueda vivir cada día con una sonrisa y disfrutar de una infancia feliz…
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