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Llegó al hospital en brazos de joven madre, tenia 3 días de nacida, el parto había sido en su casa, y la trajeron a ER porque estaba casi sin poder respirar, no tomaba pecho, cuando la vi tan chiquita, la vi muy grave la tome en mis brazos y corrimos en busca de oxigeno, estaba toda cianótica ( sus labios, sus manitos y pies estaban color azul por la falta de oxigeno), casi no respiraba, su pequeño cuerpecito frio e hipotónico…el oximetro marcaba menos de 40% de saturación de oxigeno!!!!
La interne esa nochecita y mande hacer laboratorios para ella, estaba grave, hipotérmica, no lloraba, sus ojitos estaban hinchados, su abdomen distendido (no había hecho caca por 3 días), la verdad yo no estaba segura de que pasara la noche.
Paso el primer día en hospitalización, intente que tomara pecho de su madre pero estaba tan débil que no podía succionar, y estaba con hipoglucemia por la falta de alimento, por lo que conseguí una mamadera y enseñe a la mamá que sacara de su leche y le dimos de a poquito, pero aun asi no reaccionaba, tuve que darle glucosa, así paso el segundo día, aun muy grave…con antibióticos y oxigeno permanente…y como no tenemos incubadora le dije a la mamá que se acostara a su lado para darle calor.
El tercer día cuando la vi me asuste pues vi en su cabecita como un pedazo de manteca cubierto con un pedacito de bolsa y toda su cara estaba aceitosa, tanto que me era difícil mantener el catéter nasal porque se resbalaba, pregunte que era eso… y me entere que es una costumbre típica de las algunas familias, el de poner manteca en la cabeza de los bebes porque creen que así ellos pueden absorber mas leche (quise respetar sus costumbres).
Ese día en la noche cuando la revise percibí que en vez de mejorar, su pronóstico parecía cada vez peor, y me desanimé un poco realmente yo estaba orando y pidiendo a Dios sabiduría para tratarla de la mejor manera y que me diera fuerzas para seguir luchando en la recuperación de Aster, era la primer bebe del joven matrimonio que se veía triste y preocupado, esa noche decidí llamar al radiólogo que volvió al hospital después de un largo día de trabajo, y con Shaunda quien me acompaño y me ayudo a tener a la pequeñísima Aster pudimos sacar la radiografía, y vi que había una obstrucción intestinal, hable con el cirujano, pero este no se animaba a operar porque estaba muy grave y chiquita, quizás no soportaría la cirugía, pero aun así quedo expectante para ver qué hacer.
Esa noche llegue a casa y me puse a estudiar de un libro de cirugía (que me cuesta aun un poco porque está en ingles) pero ahí estuve tratando de entender, seguí orando mucho por un milagro para esa pequeña niña, pedí a Dios que si era su voluntad pudiéramos evitar la cirugía.
Y así paso casi una semana la pequeña, y gracias a Dios que obro el milagro de mantener con vida a Aster, poco a poco fue mejorando, cedió la distención pudo hacer caca y todos festejamos por eso jeje… también empezó a succionar y su concentración de oxigeno llego a 90… le di de alta luego de 10 días, y estoy agradecida a Dios por tantas bendiciones y a mis compañeras de trabajo a Shaunda, Renée, Petra, Joel, Paul, Trudy y Mark, gracias por su paciencia y buena disposición siempre!!!!!!
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